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Consecuencias de tener una humedad baja en casa

abril 17, 2022
Consecuencias de tener humedad baja

La falta de un nivel de humedad adecuado en tu casa puede traer consigo una serie de consecuencias que son mucho más comunes de lo que creemos.

Posibles daños materiales:

  • Daños en la madera. El aire seco puede afectar tanto a los muebles como a los suelos de madera. Algunas de las consecuencias más comunes son grietas en sillas o mesas y separaciones o deformaciones en los suelos. Del mismo modo, los marcos de madera que tengas en casa pueden sufrir las mismas consecuencias.
  • Daños en las paredes. Por otro lado, el papel tapiz, la pintura o el yeso pueden sufrir deterioros que a pesar de que no supongan un gran perjuicio, si no son solucionados a tiempo pueden provocar un mal mayor que suponga un mayor esfuerzo de tiempo y dinero.

Posibles síntomas físicos:

A pesar de que no se les presta mucha atención, los síntomas físicos causados por la falta de humedad en el aire del hogar son mucho más comunes de lo que pensamos y en ocasiones a pesar de que tienen muy fácil solución, el desconocimiento sobre este tema provoca que quienes los sufren simplemente se acaben acostumbrando a convivir con estos síntomas en vez de ponerle fin.

Empezando por algunas de las más habituales encontramos problemas respiratorios y nasales como congestiones, tos seca u ojos irritados, sin embargo también es posible que surjan problemas más serios y molestos como la picazón de piel o dolores de cabeza que pueden ser originados por unos niveles de humedad insuficientes.

La baja humedad en casa provoca la evaporación de los fluidos naturales de nuestros ojos por lo que es más habitual sentir sequedad ocular e irritación. Además esta situación combinada con bajas temperaturas, puede tener consecuencias para nuestra piel, provocando así irritaciones, piel seca o incluso eczema sin ni siquiera tener un problema concreto en la piel.

Recomendaciones

  • Los niveles de humedad recomendados para las casas, oficinas o cualquier sala de estar suelen establecerse entre 30% y 70%, sin embargo, lo ideal sería mantener la humedad relativa en torno al 50%. Ya que de esta forma, se reduce la supervivencia de bacterias y virus que se transmiten por el aire
  • La mayoría de los problemas de salud provocados por la falta de humedad podrían ser resueltos fácilmente simplemente manteniendo la humedad relativa entre un 40% y 60%.
  • Gracias a los humidificadores de aire, podemos corregir la falta de humedad que se suele dar sobre todo en los meses más fríos donde el uso de la calefacción gana protagonismo, y por lo tanto la humedad en el ambiente de nuestra casa se reduce notablemente. 
  • Además, si elevamos la humedad relativa en el hogar conseguiremos aumentar la sensación de calor sin variar la temperatura. Es decir, con el nivel de humedad adecuado no solo reduciremos la exposición a gérmenes sino que también ahorraremos en calefacción.
  • Otra forma más casera de combatir la baja humedad, es dejar la puerta del baño abierta cuando nos duchemos para que el vapor de agua se expanda por las estancias, sin embargo, si se trata de una casa más o menos grande, haría falta un número elevado de duchas al día para conseguir equilibrar la humedad relativa. Por lo que, si no sois una familia numerosa en el hogar, no es una opción muy recomendable.
  • Ahora que ya conoces estas recomendaciones podrás conseguir el nivel idóneo de humedad para ti y los que te rodean, sin embargo, debes tener en cuenta que estas pautas dependen siempre de las condiciones en las que se encuentre la habitación, el aislamiento, el clima… Ya que por ejemplo, los hogares situados en la costa tendrán una mayor humedad que las viviendas más alejadas del litoral.